Hoy nos dirigimos al Maramures más profundo y te mostramos sus tesoros más ocultos

En un artículo anterior iniciábamos ruta en Maramures, recorriendo algunas de sus más grandes joyas, entre las que destacan obras arquitéctónicas tan relevantes como el Bastión de los Carniceros y el Museo de Mineralogía de Baia Mare. Indudablemente, los mejores sitios que visitar en Baia Mare junto con la Catedral de la Santísima Trinidad y esas casas de madera en Maramures, tan representativas en la región.

La excursión partía de Cluj Napoca y concluía visitando unos lugares tan idílicos como el Monasterio de Barsana y el Cemnenterio Alegre de Sapanta. Pero vayamos por partes, porque estas segunda parte del viaje, tal vez algo más rural y mucho menos urbana que la anterior, sea la que más cale en tu interés por su indudable belleza, sin desmerecer la anterior.

El Cementerio Alegre de Sapanta

Sin lugar a dudas, los cementerios en Rumanía son algo más que lugares en los que se da sepultura a los difuntos. Su extrema belleza y el arte arquitectónico con el que se construyen en las diferentes regiones del país, en ningún momento pasan desapercibidos. De hecho, el Cementerio Alegre de Sapanta en Rumanía, aunque suene controvertido, es uno de los lugares más alegres y optimistas de la región de Maramures en Transilvania.

Se dice que es alegre porque allí siempre encontrarás unos simpáticos epitafios escritos sobre unas coloridas y pintorescas lápidas de madera. En ellas, se habla de la vida y sobre el día a día más habitual del difunto en cuestión, incluso de su final. Un modo indudable de hacer prevalecer la vida sobre la muerte, y de dar positivismo a ese perecimiento, que es algo así como una historia que ha valido la pena vivir, de modo similar al libro o la película más apasionantes, divertidos y valiosos. Con ello, la concepción del fin de la vida como el fin del camino en el que sobresalen una serie de triunfos y vivencias que han valido la pena vivir, transmiten al visitante unas sensaciones que en nada se parecen en cuanto a las obtenidas en las visitas a otros cementerios más habituales.

También conocido como el Cementerio Feliz de Transilvania, sus divertidas lápidas construidas en madera lo convierten en otro de los monumentos más visitados en Maramures.

Sin duda, una auténtica broma rumana a la muerte hecha desde uno de los puntos de Transilvania más escondidos, aunque no por ello de menor belleza.

El Monasterio de Barsana

Si en la primera parte de este artículo hablábamos de la importancia y el significado simbólico que tiene la madera en Maramures, encontramos su máxima manifestación en lo que para muchos turistas españoles constituye el monumento más bonito en Rumanía, además del más espectacular e idílico.

Su mezcla de estilos católicos y ortodoxos combinan a la perfección en un entramado de construcciones de madera que no se parecen en nada a ningún lugar del mundo.

Considerado como un auténtico punto de referencia en Maramures, fue otorgado con el apelativo de museo hace ya una friolera de 15 años.

Todas las construcciones de madera en el monasterio de Barsana fueron llevadas a cabo por artesanos locales, que eran principalmente carpinteros con una especial e indudable sensilbilidad artística.

El monasterio está ubucado en una preciosa comuna compuesta por dos pueblos: Barsana muestra una iglesia digna de ver en primera persona por lo menos una vez en la vida. Una construcción arquitectónica que alberga una leyenda que recibe a cientos de almas que acuden al lugar con el fin de descansar eternamente cerca de la gran Torre de Barsana.

La Iglesia de Surdesti

La Iglesia de Surdesti en Maramures es considerada como otra de las grandes iglesias de madera más visitadas en Rumanía.

Calificada además como una de las 8 iglesias en Maramures que forman parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO, la Iglesia de Surdesti en Rumanía es considerada como una de las iglesias de madera más altas en Europa. De hecho, sus 72 metros de altura te impresionarán desde lejos.

Fue construida en 1766, y sólo su campanario ya tenía una medida de 54 metros.

Construida entre un híbrido que fusionaba el más sencillo y elegante arte bizantino con el más recargado barroco, destaca también por la elegancia de su interior. Un interior decorado con los más bellos y originales frescos sobre sus paredes, pero que también te sorprenderán por sus coloridos y llamativos tapices y alfombras, que proporcionan un ambiente único para una iglesia ubicada en pleno ambiente rural.

En breve continuaremos nuestro viaje a Rumania con una visita más que impactante a las Minas de Sal en Turda. Un monumento geológico convertido en una de las atracciones turísticas más impresionantes de Rumanía.

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